Hacía muchisimo tiempo que no hacía una tarta de queso, y teniendo en cuenta que es mi tarta favorita, ya tocaba, así que hace varios fines de semana me puse manos a la obra.
Ingredientes:
- 3 huevos. - 500 gr. de queso tipo Philadelphia (da igual la marca). - 2 yogures naturales.
Con la medida del yogur:
- 2 envases llenos de leche. - 2 envases llenos de harina de trigo. - 2 envases llenos de azúcar. - 1 sobre de levadura.
Preparación:
-Mezclamos todos los ingredientes y los batimos con una batidora hasta que quede una mezcla homogénea. - Precalentar el horno a 200º. - Engrasar un molde con mantequilla y espolvorear con harina, para que no se pegue la tarta. Verter la mezcla. - Introducir en el horno y bajar la temperatura a 180º.
Tiempo: De 30 a 40 minutos.
Dejar enfriar la tarta antes de desmoldarla, y por último cubrirla con nuestra mermelada favorita.
Así se llama el último peliculon del gran genio Tarantino, porque no se le puede llamar de otra manera. Fui a verla al cine la semana pasada con mi chico, y tal y como pensaba cumplió con creces mis expectativas. Dos horas y media que se me pasaron volando de lo que disfruté. La verdad es que haga lo que haga, Tarantino nunca me defrauda.
La película va de Nazis, pero al estilo Tarantino, o sea, con historias paralelas, personajes carismáticos, diálogos ingeniosos, escenas algo sangrientas y una buena dosis de humor. Una mezcla que a mi me encanta.
Todo el reparto de actores está de 10, pero me han gustado especialmente Brad Pitt (son buenisimas las caras que pone) interpretando a un teniente americano cuyo único objetivo es acabar con todos los nazis que encuentre a su paso, y para ello cuenta con un peculiar y letal grupo de soldados judios: "Los malditos bastardos."
Eli Roth, en su papel de "el Oso Judío", uno de los soldados más brutales y temidos del grupo de los bastardos, también me encanta por la cara que pone de auténtico psicópata (pero psicopata bueno, jeje) durante toda la película.
Y el actor Christoph Waltz dando vida a un general de las SS está sencillamente impresionante.
La nueva serie a la que me he enganchado hace poco se llama True Blood (traducida al español, "Sangre Fresca"). Se estrenó hace varias semanas en cuatro, y a pesar de que tenía muchas ganas de ver el primer capítulo, me quedé dormida y me lo perdí. Por suerte, gracias internet esto no es ningún problema, así que a los pocos días busqué el capítulo y me lo bajé. Fue verlo y estar deseando ver como seguía, así que me bajé la primera temporada completa, que son solo 12 capítulos. Ya he visto los cinco primeros y me temo que no tardaré en ver los siguientes, porque la serie está muy interesante.
La historia se desarrolla en un pueblo de Lousiana, donde los humanos pueden convivir con los vampiros gracias a una especie de sangre artificial inventada por los japoneses, (como no) de modo que los vampiros no necesitan beber sangre humana para vivir. Y la historia de amor de la serie la protagonizan Sookie, una joven e inocente camarera que tiene el don de leer la mente de las personas y Bill, un vampiro bueno que no comparte la forma de vida de sus compañeros.
Es una serie bastante original a la que no le falta de nada. Tiene amor, intriga, y una gran dosis de humor negro, sexo y sangre. Vamos, que no le falta morbo. Además, cada capítulo termina siempre de una forma que hace que quieras ver el siguiente cuanto antes.
Os dejo con la intro de la serie, que me parece una de las mejores que he visto, tanto por la mezcla de imágenes como por la banda sonora, que me encanta.
Vuelvo con mis recetillas sencillas de andar por casa, como esta, que más fácil no puede ser.
Esto es lo que cené la otra noche: Hot dogs o perritos calientes. Me hice dos, para no quedarme con hambre, jeje. Aunque parezca que hay cuatro salchichas, solo hay dos, una por panecillo, lo que pasa es que las partí por la mitad.
No lleva gran cosa. Solo hacen falta unos panecillos especiales para hot dogs, salchichas de Franfurt, queso en lonchas, mostaza, y por último, tomate frito o ketchup, aunque se le puede echar todos los ingredientes que quieras y que quepan en el panecillo, que tampoco es muy grande.
Hola a todos, después de más de un mes ausente. Espero que hayáis pasado un buen verano, que por cierto, por fin se va esta semana! Por aquí hace un día un pelin gris, a punto de llover y con una temperatura algo fresquita, cosa que me encanta, porque ya estaba harta de tanto calor.
Deciros que estoy muy bien (gracias Erika por tu mensajito), pero es que entre que no tengo el tiempo que quisiera, y que lo dedico a hacer otras cosillas, pues no me queda mucho para pasar por aquí, y aun menos para postear, pero hoy me he propuesto escribir aunque sean unas líneas, para decir que sigo aquí. Que si no, lo voy dejando, y al final le van a salir telarañas al blog, jeje.
Entre las cosas que me quitan tiempo para entrar se encuentra un placer que tenía algo abandonado y que he retomado hace poco: La lectura, ya que hacía tiempo que no pillaba un libro. Empecé a leerme Crepúsculo hace varias semanas, y aunque al principio no tenía muy claro si me iba a gustar, la verdad es que por el momento me está sorprendiendo positivamente. Cuando se estrenó la película no me llamó especialmente la atención, y eso que me encantan las historias de vampiros, pero no se, me pareció una película más orientada a los adolescentes que a un público más amplio. Ahora no es que haya cambiado de opinión, pero cuando me termine el libro quiero ver la peli, para comparar y ver si me equivoco o no, aunque como suele pasar, el libro le dará mil vueltas a la película.
Como seguramente sabréis, cuenta la historia de amor entre Bella, una humana, y Edward, un vampiro. En la primera novela, o sea en Crepúsculo, no hay demasiada acción, al menos en las páginas que he leído hasta ahora. Básicamente habla de como los protagonistas empiezan a conocerse y a sentir algo el uno por el otro. En total son cuatro novelas: Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer. De momento tengo los dos primeros, y teniendo en cuenta el grosor de cada novela, tengo lectura para rato. De todas formas, ya que por fin he dado el paso de escribir de nuevo, intentaré entrar de vez en cuando, aunque sea solamente para visitar vuestros blogs.
Hola gente!! (si es que todavía queda alguien por aquí).
Últimamente he estado algo liada, así que me ha sido imposible entrar. No he tenido mucho tiempo, y cuando lo he tenido, lo que me han faltado son ganas. Supongo que es cosa de este calor insoportable, que me deja bastante desganada, y como se que no voy a actualizar con la frecuencia que me gustaría, mejor hago un parón hasta después del verano, que seguro que vuelvo con más ganas.
No quería estar ausente todo el mes de agosto sin dar señales de vida, sobre todo por los que se que me leéis siempre, así que a los que os habéis ido de vacaciones, a los que os vayáis en breve, y a los que estáis por aquí, os deseo un feliz verano.
Las fotos de hoy son de unas flores que me gustan mucho: Los claveles chinos. Son como los claveles normales, pero mucho más pequeños. A parte de ser flores muy bonitas, tienen “eso” que hace perfecta a una flor, y es lo bien que huelen. Para mi, el aroma de los claveles, junto con el de las rosas y el jazmín, son de los que más me gustan.
Este de arriba lo tenemos en el balcón de casa.
En blanco.
Y este de dos colores es el que más me gusta.
Las macetas donde van las plantas las hizo mi padre con unos azulejos que tenía por ahí guardados. A que queda original?
Durante estas últimas semanas me ha sido imposible entrar al blog a causa de unos problemas con mi ordenador, pero ya se han solucionado, así que intentaré dejarme caer más por aquí. Espero que no os hayáis ido todos de vacaciones, jeje. Como con este calor no apetecen comidas pesadas, hoy traigo algo ligerito: Un sandwich de jamón York y queso. Sin duda es el más común y el que más veces hemos hecho todos, y es que no hay nada más fácil.
Este lo hice a la plancha. Solo hace falta pan de molde, jamón York, queso en lonchas y mantequilla para untar en el pan. Se tuesta el pan en la plancha por el lado de la mantequilla hasta que coja color y luego se pone el jamón y el queso.
Valenciana, aficionada al manga y al anime. Adoro a los gatos, me gusta la cocina, el cine de todo tipo (sobre todo el de terror), la música y tener siempre un buen libro a mano. Valoro las pequeñas cosas de la vida.
Bienvenido/@ a mi blog. Lo que ves es lo que soy...
Frase de hoy
Una pantalla grande sólo hace el doble de mala a una mala película.